En el mes de marzo, hay dos términos que se han ganado todas las miradas: el “suelo” y el “techo” de las hipotecas. Estos términos hacen referencia al mínimo y al máximo que establecen los bancos de los cuales, no se puede pasar.
En el caso del “suelo”, es un límite por el cual el titular de la hipoteca no podrá pagar menos, aunque el Euribor baje. De igual forma ocurre con el “techo”, límite que no se podrá sobrepasar. Sin embargo, aunque la existencia del “techo” parece una buena noticia, se trata de un abuso porque, mientras que el “suelo” se sitúa en un 3 e incluso un 4%, el máximo está hasta en un 10%.
Por ello, aunque el Euribor descienda, puede que la reducción de las cuotas no sea tan alta como se esperaba.